Una estudiante de filología clásica que quiere compartir con los demás su pasión por el mundo clásico

Los Idus de marzo y la divinización de Julio César

"César, guárdate de Bruto, cuídate de Casio, no te acerques a Casca, no apartes tus ojos de Cina, no te fíes de Tribonio y observa atentamente a Metelo Címber. Decio Bruto no te quiere y has ofendido a Cayo Ligario. Un solo pensamiento domina entre estos hombres, y se dirige contra César. Si no eres inmortal, vela por ti. La seguridad facilita la conspiración. Que los prepotentes Dioses te amparen. Tu amigo, Artemidoro" Shakespeare, Julio César, acto II, Escena III

Los Idus de Marzo (15 de marzo del año 44 a.C) son una fecha importante dentro de las efemérides históricas que marcan un importante hecho en la historia de la antigua Roma, el asesinato del dictador Julio César.

Si revisamos las fuentes de los autores clásicos, encontramos que tanto Suetonio como Plutarco y Dion Casio nos hablan sobre un seguido de prodigios que anunciaban la muerte de César. Cada uno nos habla de diferentes señales pero cabe destacar que coinciden en algunas como la siguiente:

"En el camino un desconocido le presentó un escrito en el que le revelaba la conjuración; César le cogió y lo unió a los demás que llevaba en la mano izquierda con la intención de leerlos luego." Suetonio, Vida de los doce césares, I. LXXXI

En el texto de Plutarco aparece este desconocido con el nombre de Artemidoro, un profesor de griego, que se dirige a César con una carta avisándole de la conjura mientras que en Dion Casio también aparece como un desconocido.

Otra señal que aparece en los tres historiadores es el sueño premonitorio de César y su esposa:

"[...] la noche que precedió al día de su muerte, creyó en sueños que se remontaba sobre las nubes y ponía su mano en la de Júpiter; y a su vez su esposa Calpurnia soñó que se desplomaba el techo de su casa y que mataban a su esposo en sus brazos, mientras las puertas de su habitación se abrían violentamente por sí mismas.Suetonio, Vida de los doce césares, I. LXXXI

De esta señal cabe destacar que Plutarco sólo habla del sueño de la esposa de César y que en Dion Casio únicamente aparece el de César. Ya para terminar, aparece también la siguiente señal:

"[...]entró en el Senado y dijo burlándose a Spurinna que eran falsas sus predicciones porque habían llegado los idus de marzo sin traer ninguna desgracia, a lo que éste le contestó que habían llegado, pero no habían aún pasado.Suetonio, Vida de los doce césares, I. LXXXI

De ésta en Plutarco aparece como un simple agorero y en Dion Casio aparece como un adivino.

El asesinato de Julio César:

"En cuanto se sentó, le rodearon los conspiradores con pretexto de saludarle; en el acto Cimber Telio, que se había encargado de comenzar, se acercó como para dirigirle un ruego; mas negándose a escucharle e indicando con el gesto que dejara su petición para otro momento, le cogió de la toda por ambos hombros y mientras exclamaba César: "Esto es violencia", uno de los Casca, que se encontraba a su espalda, lo hirió algo más abajo de la garganta. Cogió a César por el brazo, se lo atravesó con el punzón y quiso levantarse, pero un nuevo golpe lo detuvo. Viendo entonces puñales levantados por todas partes, se envolvió la cabeza en la toga y bajó con la mano izquierda la parte inferior del cuerpo. Recibió veintitrés heridas y sólo a la primera lanzó un gemido, sin pronunciar ni una palabra. Sin embargo, algunos escritores refieren que viendo avanzar contra él a M.Bruto, le dijo en lengua griega: "¡Tú también, hijo mío!". Cuando le vieron muerte, huyeron todos, quedando por algún tiempo tendido en el suelo hasta que al fin tres esclavos le llevaron a su casa en una litera, de la que pendía uno de sus brazos." Suetonio, Vida de los doce césares, I. LXXXII

El relato más conocido del asesinato de Julio César es el que aparece en Suetonio. Sin embargo, también Plutarco y Dion Casio describen su asesinato y en su descripción aparecen similitudes con el relato de Suetonio.

Podemos destacar que en los tres relatos aparece la señal que hace uno de los conjurados, Tulio Cimbro, que consiste en tirar de la toga de César, pero si miramos la descripción de Dion Casio sólo nos comenta la señal y no nos explica quién la dió. También en los relatos de Suetonio y Plutarco aparece Casca como el primero en apuñalar a César mientras que otra vez Dion Casio nos ofrece pocos detalles sobre quién fue el primero y sólo nos comenta que todos se precipitaron sobre él. Otra vez Dion Casio nos comenta pocos detalles de su asesinato mientras que en el relato de Suetonio y Plutarco aparecen las famosas 23 puñaladas que recibió César. Sin embargo, los tres historiadores hacen referencia a Bruto y sólo en Suetonio y Dion Casio aparece la famosa frase "Καὶ σὺ τέκνον" o "Tu quoque, Brute, filii mei!"

La muerte de Julio César, Jean-León Gérôme

Divinización:

"Apenas había hablado así cuando en medio de la sede del senado se detuvo la nutricia Venus sin ser vista por nadie y arrebató de los miembros de su César su alma reciente y, no soportando que se disolviera en el aire, la colocó entre los astros del cielo, y, mientras la llevaba, sintió que tomaba luz y ardía y la echó de su regazo; vuela aquélla más alta que la luna y, arrastrando una cabellera portadora de llama por un gran sendero, brilla como estrella [...]" Ovidio, Metamorfosis, XV. 843-850

Tras la muerte de César el Senado decidió elevarlo a Diuus Iulius el 1 de enero del 42 a.C. Cabe destacar que fue una de las primeras figuras que se deificaron y que más tarde esto se convertiría en una costumbre con la deificación de Augusto y de los siguientes emperadores.

Ya para terminar, me gustaría destacar que la "fama" de César traspasó las barreras de la historia. Por ejemplo encontramos la ópera Giulio Cesare de Händel estrenada el año 1724 y la tragedia Julio César de Shakespeare, de la qual se hizo una adaptación en la película Julius Caesar en el año 1953.


Textos utilizados:

Suetonio, Vida de los doce césares, I. LXXXI-LXXXII
Plutarco, Vidas paralelas, V. LXIII-LXV
Dion Casio, Historia de Roma, XLIV. 19-22
Ovidio, Metamorfosis, XV. 843-850

One Response so far.

  1. M'ha agradat molt l'escrit; el relat del darrer dia de Juli Cessar des de la visió que van donar tots els autors clàssics, sembla quasi un treball periodístic de l'època i mostra una molt bona documentació, i que poc podien esperar els seus assassins que intentant salvar la república, l'acabaven de destruir, o més ben dit posaven punt i final a un règim que ja estava tocat de mort.

Felicitats Judit per la teva feina.

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